Si eres cantante, recuerda la primera canción.
Si eres escritor, recuerda tu primer escrito.
Si eres ingeniero, recuerda el primer proyecto que realizaste.
Si eres doctor, recuerda el primer paciente que hayas tenido.
Si eres estudiante, recuerda el primer examen que hiciste, aunque haya sido para que demostraras si sabias leer.
Todos estos son pequeños logros o, mejor dicho, pequeños éxitos, que te impulsarán a un gran éxito o el éxito mayor, recuérdalos que estos te traerán humildad y fortaleza para seguir hacia adelante.
Si algún día llegas a caer, sigue recordándolos, que te darán la fuerza necesaria para volverte a levantar.