sábado 7 de junio de 2008

El Poder de Nuestro Estado

Desde hace algún tiempo, la mente ha formado parte de una gran controversia, que no sólo impresiona a los estudiosos del tema sino también a la sociedad como tal, tanto así que se crea la muy reconocida Programación Neurolingüística, o como se le conoce comúnmente como la P.N.L., la cual se define como la programación que se le da al cerebro, a través de pensamientos y experiencias pasadas (vivencias, traumas, etc.), las cuales van a ser un factor determinante en nuestro presente, ya que estos influirán en el estado en que se encuentre la persona, bien sea en sus sentimientos así como en lo físico, y por lo tanto, va a afectar de manera notable las acciones del individuo, puede que perturbe o ayude al logro de sus objetivos.

De lo anteriormente expuesto, se deduce que en determinadas ocasiones el cerebro va a influir en los logros de nuestras metas, ya que en él, día a día, se va guardando información variada, la cual va a afectar las decisiones que tomemos, la actitud, postura, entre otros, debido a que, inconcientemente, el ser humano se expresa, habla, siente y actúa siguiendo ciertos parámetros dictados por el cerebro, es por ello que la manera que tratemos a los demás y como les expresamos nuestros sentimientos va a depender de nuestro estado de ánimo, lo cual también originará que en algunas ocasiones logremos o no nuestras metas. Es por ello que algunos días tenemos buena suerte, ya que se ve al mundo de manera positiva y con ganas de luchar por lo que deseemos, en cambio hay días en los que simplemente andamos frustrados, deprimidos, “sin ganas”, días en los cuales, a pesar de que se luche incansablemente, no conseguimos lo que esperamos, este estado se debe a que no sabemos como controlar nuestros pensamientos, como convertir los pensamientos negativos en positivos y, por lo tanto, no sabemos actuar como si todo estuviese bien, pero en lugar de ello, no nos damos cuenta de que las condiciones están dadas para lograr esa meta tan difícil, la cual solo se logra si cambiamos nuestra manera de pensar y nos damos cuenta que somos capaces de hacer eso y mucho más, pero en lugar de ello, percibimos al mundo de manera errada y, por lo tanto, no actuamos bien, lo que conllevará a lo que muchos llamamos mala suerte, la cual, sin darnos cuenta, es simplemente un estado inconciente, causado por nuestro cerebro, o mejor dicho, por nuestras experiencias pasadas y pensamientos, que son determinados por los traumas que tengamos.

Por ejemplo, si a un niño le pega su padre, este niño cuando sea grande tiene dos alternativas a seguir, la primera es la de dejar esta situación a un lado, su frustración y su pasado atrás, para así continuar con su vida; o, por lo contrario, permitir que esta frustración y sentimientos de rabia, dolor y rencor influyan en los logros de sus metas y lo conviertan en un ser amargo que no sea capaz de obtener sus objetivos, sin darse cuenta de la gran capacidad que tiene como persona de adquirir de manera rápida sus metas. Otro ejemplo que día a día se ve es el de la materia de cálculo, la cual como estudiantes se tiene dos caminos a seguir, la primera pensar que esa profesora es muy difícil, le tiene rabia al alumno, etc, pero este no se da cuenta que lo único que tiene que hacer es estudiar, cambiar ese pensamiento de “difícil” por “fácil”, mientras que la otra alternativa que tenemos es la de estudiar desde un principio y así lograr ese veinte que tanto se espera al inicio de la carrera. Con estos dos ejemplos podemos ver que las personas siempre tienen dos caminos a seguir, el bueno o el malo, el oscuro o el claro, como cada quien lo quiera llamar, o mejor dicho, como cada quien lo vea mejor a su manera, es decir, como ya se ha dicho antes, todos tenemos una manera distinta de pensar y, por lo tanto, un punto de vista completamente distinto al de otras personas, o como se hace mas fácil de entender, todos tenemos una opinión distinta de cada cosa, por ello el dicho “cada persona es un mundo”, ya que cada persona ve la situaciones de la vida de acuerdo a la información que tenga en su cerebro o en el mundo que internamente va creando de acuerdo a sus creencias; ante esto lo mejor es no cegarnos a pensar sólo lo que nosotros creemos y, por el contrario, aprender de lo que los demás también nos dicen, para así no crear barreras en nuestra realidad. Un ejemplo de esta condición es la política, unos dicen que unos son buenos, mientras que los otros dicen que estos son malos, ¿alguien sabe quien es bueno o malo? todavía no se sabe, esa realidad nosotros no la conocemos, pero lo que tenemos que hacer es abrir nuestra mente y ver que piensan tanto los que dicen que son buenos y malos, para así sacar nuestras conclusiones y determinar si alguno esta errado.

Otra muestra que explica claramente todo lo que ya se ha dicho, es la película La Vida es Bella, la cual es un drama que se desarrolla en la Segunda Guerra Mundial, en donde el padre le dice a su pequeño niño que están dentro de un fantástico juego, que día a día él tiene trabajar para así conseguir puntos y ganar un tanque de guerra verdadero que será solo para él, cuando en la realidad de los demás, el niño y su padre eran prisioneros de guerra de los alemanes, y el niño en su mundo era feliz con su juego, veía que él tenía que luchar por su tanque, y no llorar como otros niños que si sentían que estaban en la guerra y temían a los soldados, a los maltratos y a la muerte.

De esto se expone que toda realidad va a depender de lo que pensemos, de nuestro estado físico y psicológico, es por ello que no hace falta ir a un especialista para resolver nuestros problemas, ya que los verdaderos especialistas en resolver las dificultades de nuestra vida somos nosotros mismos, ya que nos conocemos, sabemos y vivimos nuestro pasado y, por lo tanto, somos capaces de conocer mas rápido que sucede en nuestro interior, lo único que tenemos que hacer es conocernos perfectamente como personas y cambiar nuestros pensamientos, para generar realidades positivas que nos faciliten el logro de nuestros objetivos, ya que así es la única manera que podemos superarnos como personas.

Una Esperanza para Venezuela

La historia de Venezuela comienza desde los tiempos en que los indígenas habitaban estas tierras y luchaban por sobrevivir al ataque de los españoles, hasta la superación de una larga y penosa serie de desafíos y obstáculos que nos llevaron a un futuro incierto, pero con un resultado exitoso: la libertad y la valoración de todos los derechos humanos por igual. Nuestra historia demuestra la valentía de todo el pueblo venezolano para luchar por sus valores e ideales, hasta lograr su más grande objetivo: la hermandad de que Venezuela toda es capaz si trabaja unida.
Luego de superados todos aquellos obstáculos, se buscó la forma de lograr que Venezuela se desarrollara económica, política y socialmente; de esta forma nace la época de la Venezuela petrolera, en la cual sólo se veía la ambición del dinero y la capacidad de producir para luego gastar, dejando a un lado el desarrollo de la economía del país en los diversos sectores, por lo que Venezuela se convirtió en un país monoproductor.

A pesar de la ambición que tenía el gobierno por el petróleo, la soberanía logró seguir trabajando y luchando para que el país saliera adelante, dejando a un lado dichas ambiciones y viendo esa oportunidad que tenían; es decir, fue lo suficientemente capaz de ver el lado positivo de esta situación, para así aprovecharla y superarse; pero lo más importante fue que durante este período Venezuela logró consolidarse más aún socialmente, así como pagar la deuda externa.
Durante todo este tiempo, hemos visto cómo el país ha evolucionando y ha ido adaptándose a las diferentes épocas y a los cambios que se han ido produciendo. Esta actitud de adaptación a los cambios ha hecho que el venezolano se convierta en el forjador de una gran Venezuela, de forma tal que recordamos cómo se ha ido desarrollando, gracias al amor y al esfuerzo de nuestros antepasados y de nosotros mismos. El futuro se construye dependiendo de lo que hagamos hoy y no mañana, debido a que de acuerdo a lo que hagamos hoy será la historia que se escribirá de nuestro país en un futuro. Es decir, hoy es mañana, ya que desde hace muchos años tenemos en nuestras manos el futuro de nuestro país.

Actualmente, existe el grave problema de que de cada diez (10) venezolanos, cuatro (4) quieren irse al exterior, lo que nos lleva a preguntarnos ¿por qué? Si Venezuela ha logrado superar exitosamente épocas difíciles, en las que se han visto la guerra y la opresión hacia el que menos tiene, tiempos en los que el venezolano ha sentido una gran impotencia al ver la situación de su país y sentir que no puede hacer nada, debemos recordar también que en esas épocas ha tenido la esperanza de poder superar estos diferentes problemas, ha logrado tener como principal ideal venezolano el del valor y el amor hacia el país, y ha demostrado que unido es capaz de hacer que el país salga adelante.

Cualquier persona se preguntaría ¿Qué está pasando en Venezuela? Si antes el venezolano ayudaba a que su país saliera delante, entonces ¿por qué ahora lo quieren abandonar? La respuesta podemos verla en TV y en los principales periódicos, podemos encontrarla en todos lados, pero si no se analiza, nuestra respuesta sería irnos enseguida, pero irse no es la mejor solución al problema actual.

Esto nos lleva a otra pregunta ¿Qué está pasando?

Desafortunadamente, la sociedad venezolana, aquella que durante años fue tan unida, se ha separado, se ha abierto una gran brecha entre dos grupos, lo cual ha producido que cada día aumenten las razones para que estos grupos se enfrenten aún más, en lugar de disminuir las mismas y así consolidar a la nación.
Este grave problema se ha producido porque no se ha logrado realizar un diálogo imparcial, en el cual se muestren formas de reflexión por parte de ambos grupos; la consecuencia ha sido que Venezuela se ve dividida en dos, presentando un grave problema sociopolítico, lo que conlleva a un incremento de la pobreza, el desempleo y la inseguridad.

A raíz de todo esto, se han presentado diferentes huelgas y paros, debido a las políticas que el gobierno ha aplicado sobre la empresa, las cuales han hecho que la misma tenga que afrontar cambios que no ha sabido realizar, haciendo que la industria del petróleo entre en una grave crisis que nos hace temer que ésta pueda desmoronarse. De esta forma, se presenta una crisis económica, en la cual el dólar y las tasas de interés cada día están más altos, por lo que cada día hay menos negocios y, en consecuencia, menos fuentes de ingreso para el país.
Se presentan problemas militares, ya que algunos han reaccionado en contra del actual régimen, lo que ha provocado una gran división dentro del organismo, pero, además, debido a los hechos recientes en los cuales se presentaron enfrentamientos graves que dejaron muertos y heridos, se ha desprestigiado el uniforme militar, lo que propicia que esta institución se vea en un grave peligro institucional.
Éstas son sólo las bases de un grave problema, ya que el problema real es el nerviosismo del venezolano hacia ese futuro tan oscuro, el cual no puede percibir, lo que hace que, en lugar de trabajar, esté en la expectativa de ¿qué pasara mañana?, ya que tiene el temor de una guerra civil, debido a la inconformidad de parte de la población venezolana hacia las políticas gubernamentales.

Además, internacionalmente, Venezuela, por estos problemas, no se ha visto con "buenos ojos", lo cual ha hecho que el extranjero no quiera venir a invertir y a producir; al contrario, el venezolano se ha visto en la obligación de irse.
Pero ¿así está resolviéndose el actual problema? No, porque yéndose no se resuelve este conflicto. Hay que recordar el ideal del venezolano: el amor hacia su patria, por lo que ahora es cuando Venezuela más necesita de sus habitantes; ahora es cuando más necesita de gente que trabaje y produzca, pero, lo más importante, de gente que sea capaz de hacer que se siembre un futuro claro, en el cual las generaciones venideras sean capaces de vivir felices y con una educación adecuada.
Otro error que hemos cometido los venezolanos actualmente es el de sólo percibir lo negativo de la situación, en lugar de ver lo que nuestro país nos ha dado desde siempre: el petróleo —principal mineral venezolano—, el oro, la bauxita y demás minerales, la ganadería, la agricultura, la educación, los valores, la moral, nuestros ideales, los recursos naturales y, lo más importante, sus bellos paisajes naturales.

Lo mejor que puede hacer el venezolano antes de irse es preguntarse ¿qué puedo hacer por el país? Y hasta que esté seguro de que la respuesta sea "nada", en esta situación puede llegar a pensar en irse.

Los venezolanos debemos tomar la decisión de quedarnos y afrontar los diferentes problemas del país, no para defender a la "Revolución", ni tampoco dar "ni un paso atrás", sino para trabajar por el país y hacer que salga adelante, ya que nuestros antepasados nos dejaron la gran responsabilidad de formar una sociedad, una economía y una política estables. El actual gobierno pasará y sólo quedará el recuerdo, pero lo mejor que quedará serán aquellos venezolanos que fueron capaces de escribir esta historia, que luego será pasada a las futuras generaciones, pero, sobre todas las cosas, lo más importante será demostrar una vez más el amor hacia nuestro país, Venezuela.

Fecha: Junio 2002.