1. Todos tenemos una misión que a lo largo de nuestra vida sabremos que es.
2. No abandones a tu prójimo ni en tristezas ni en dolor, permanece siempre a su lado, así alguien no lo permita.
3. Aprovecha las oportunidades que te da la vida, ya que luego no las vas a tener de nuevo.
4. Piensa mas con el corazón que con la razón, ya que el no está tan lleno de rencor, su fuente es el amor y es el que da los mejores consejos, mientras que la razón puede llegar ser tan buena como mala y siempre permite son los odios y la lujuria, lo cual puede ensuciar el alma y el espíritu.
5. Perdona aunque se te haga difícil, de esta manera te podrás sanar y estarás actuando con el corazón, si te resulta difícil puede ser que haya algo que te está manchando el espíritu.
6. Llora si te agobia algo o tienes un inmenso dolor por dentro, ya que así te sentirás mejor y tu alma se purificará y se limpiará.
7. Anda siempre con la verdad, ya que así todos confiarán en ti y no habrán rencores hacia ti.
8. Ama a todos los que tienes y los que te rodean y mas a Dios y a todos los que están contigo apoyándote en tu largo camino, no sientas odio ni rencor por nadie.
9. Si tienes el “don” de ver los ángeles o espíritus o si puedes sentir su presencia, no te asustes, ellos están cuidándote y llevándote por el sendero, un sendero bello y lleno de esperanzas y felicidad para toda tu vida, como también para aconsejarte y llevarte por el buen camino, el camino de la verdad, el amor, el cariño, la espiritualidad, etc.
Escrito por: una niña de ocho años.
jueves 17 de julio de 2008
La misión I
Cada ser tiene una misión, ya sea de distinta raza, clase social, con algún impedimento físico o edad, siempre hay una misión que cumplir, ya que ante los ojos de Dios y el espíritu santo todos somos iguales, todos somos ángeles y por lo tanto todos somos perfectos, así hasta el mas ambicioso tiene una misión, así sea sanarse y aprender a sanar a todos.
Como algo escondidito y bueno me dijo: “todos tenemos una misión, que a lo largo de nuestra vida sabremos que es”.
Escrito por: una niña de ocho años.
Como algo escondidito y bueno me dijo: “todos tenemos una misión, que a lo largo de nuestra vida sabremos que es”.
Escrito por: una niña de ocho años.
sábado 7 de junio de 2008
El Poder de Nuestro Estado
Desde hace algún tiempo, la mente ha formado parte de una gran controversia, que no sólo impresiona a los estudiosos del tema sino también a la sociedad como tal, tanto así que se crea la muy reconocida Programación Neurolingüística, o como se le conoce comúnmente como la P.N.L., la cual se define como la programación que se le da al cerebro, a través de pensamientos y experiencias pasadas (vivencias, traumas, etc.), las cuales van a ser un factor determinante en nuestro presente, ya que estos influirán en el estado en que se encuentre la persona, bien sea en sus sentimientos así como en lo físico, y por lo tanto, va a afectar de manera notable las acciones del individuo, puede que perturbe o ayude al logro de sus objetivos.
De lo anteriormente expuesto, se deduce que en determinadas ocasiones el cerebro va a influir en los logros de nuestras metas, ya que en él, día a día, se va guardando información variada, la cual va a afectar las decisiones que tomemos, la actitud, postura, entre otros, debido a que, inconcientemente, el ser humano se expresa, habla, siente y actúa siguiendo ciertos parámetros dictados por el cerebro, es por ello que la manera que tratemos a los demás y como les expresamos nuestros sentimientos va a depender de nuestro estado de ánimo, lo cual también originará que en algunas ocasiones logremos o no nuestras metas. Es por ello que algunos días tenemos buena suerte, ya que se ve al mundo de manera positiva y con ganas de luchar por lo que deseemos, en cambio hay días en los que simplemente andamos frustrados, deprimidos, “sin ganas”, días en los cuales, a pesar de que se luche incansablemente, no conseguimos lo que esperamos, este estado se debe a que no sabemos como controlar nuestros pensamientos, como convertir los pensamientos negativos en positivos y, por lo tanto, no sabemos actuar como si todo estuviese bien, pero en lugar de ello, no nos damos cuenta de que las condiciones están dadas para lograr esa meta tan difícil, la cual solo se logra si cambiamos nuestra manera de pensar y nos damos cuenta que somos capaces de hacer eso y mucho más, pero en lugar de ello, percibimos al mundo de manera errada y, por lo tanto, no actuamos bien, lo que conllevará a lo que muchos llamamos mala suerte, la cual, sin darnos cuenta, es simplemente un estado inconciente, causado por nuestro cerebro, o mejor dicho, por nuestras experiencias pasadas y pensamientos, que son determinados por los traumas que tengamos.
Por ejemplo, si a un niño le pega su padre, este niño cuando sea grande tiene dos alternativas a seguir, la primera es la de dejar esta situación a un lado, su frustración y su pasado atrás, para así continuar con su vida; o, por lo contrario, permitir que esta frustración y sentimientos de rabia, dolor y rencor influyan en los logros de sus metas y lo conviertan en un ser amargo que no sea capaz de obtener sus objetivos, sin darse cuenta de la gran capacidad que tiene como persona de adquirir de manera rápida sus metas. Otro ejemplo que día a día se ve es el de la materia de cálculo, la cual como estudiantes se tiene dos caminos a seguir, la primera pensar que esa profesora es muy difícil, le tiene rabia al alumno, etc, pero este no se da cuenta que lo único que tiene que hacer es estudiar, cambiar ese pensamiento de “difícil” por “fácil”, mientras que la otra alternativa que tenemos es la de estudiar desde un principio y así lograr ese veinte que tanto se espera al inicio de la carrera. Con estos dos ejemplos podemos ver que las personas siempre tienen dos caminos a seguir, el bueno o el malo, el oscuro o el claro, como cada quien lo quiera llamar, o mejor dicho, como cada quien lo vea mejor a su manera, es decir, como ya se ha dicho antes, todos tenemos una manera distinta de pensar y, por lo tanto, un punto de vista completamente distinto al de otras personas, o como se hace mas fácil de entender, todos tenemos una opinión distinta de cada cosa, por ello el dicho “cada persona es un mundo”, ya que cada persona ve la situaciones de la vida de acuerdo a la información que tenga en su cerebro o en el mundo que internamente va creando de acuerdo a sus creencias; ante esto lo mejor es no cegarnos a pensar sólo lo que nosotros creemos y, por el contrario, aprender de lo que los demás también nos dicen, para así no crear barreras en nuestra realidad. Un ejemplo de esta condición es la política, unos dicen que unos son buenos, mientras que los otros dicen que estos son malos, ¿alguien sabe quien es bueno o malo? todavía no se sabe, esa realidad nosotros no la conocemos, pero lo que tenemos que hacer es abrir nuestra mente y ver que piensan tanto los que dicen que son buenos y malos, para así sacar nuestras conclusiones y determinar si alguno esta errado.
Otra muestra que explica claramente todo lo que ya se ha dicho, es la película La Vida es Bella, la cual es un drama que se desarrolla en la Segunda Guerra Mundial, en donde el padre le dice a su pequeño niño que están dentro de un fantástico juego, que día a día él tiene trabajar para así conseguir puntos y ganar un tanque de guerra verdadero que será solo para él, cuando en la realidad de los demás, el niño y su padre eran prisioneros de guerra de los alemanes, y el niño en su mundo era feliz con su juego, veía que él tenía que luchar por su tanque, y no llorar como otros niños que si sentían que estaban en la guerra y temían a los soldados, a los maltratos y a la muerte.
De esto se expone que toda realidad va a depender de lo que pensemos, de nuestro estado físico y psicológico, es por ello que no hace falta ir a un especialista para resolver nuestros problemas, ya que los verdaderos especialistas en resolver las dificultades de nuestra vida somos nosotros mismos, ya que nos conocemos, sabemos y vivimos nuestro pasado y, por lo tanto, somos capaces de conocer mas rápido que sucede en nuestro interior, lo único que tenemos que hacer es conocernos perfectamente como personas y cambiar nuestros pensamientos, para generar realidades positivas que nos faciliten el logro de nuestros objetivos, ya que así es la única manera que podemos superarnos como personas.
De lo anteriormente expuesto, se deduce que en determinadas ocasiones el cerebro va a influir en los logros de nuestras metas, ya que en él, día a día, se va guardando información variada, la cual va a afectar las decisiones que tomemos, la actitud, postura, entre otros, debido a que, inconcientemente, el ser humano se expresa, habla, siente y actúa siguiendo ciertos parámetros dictados por el cerebro, es por ello que la manera que tratemos a los demás y como les expresamos nuestros sentimientos va a depender de nuestro estado de ánimo, lo cual también originará que en algunas ocasiones logremos o no nuestras metas. Es por ello que algunos días tenemos buena suerte, ya que se ve al mundo de manera positiva y con ganas de luchar por lo que deseemos, en cambio hay días en los que simplemente andamos frustrados, deprimidos, “sin ganas”, días en los cuales, a pesar de que se luche incansablemente, no conseguimos lo que esperamos, este estado se debe a que no sabemos como controlar nuestros pensamientos, como convertir los pensamientos negativos en positivos y, por lo tanto, no sabemos actuar como si todo estuviese bien, pero en lugar de ello, no nos damos cuenta de que las condiciones están dadas para lograr esa meta tan difícil, la cual solo se logra si cambiamos nuestra manera de pensar y nos damos cuenta que somos capaces de hacer eso y mucho más, pero en lugar de ello, percibimos al mundo de manera errada y, por lo tanto, no actuamos bien, lo que conllevará a lo que muchos llamamos mala suerte, la cual, sin darnos cuenta, es simplemente un estado inconciente, causado por nuestro cerebro, o mejor dicho, por nuestras experiencias pasadas y pensamientos, que son determinados por los traumas que tengamos.
Por ejemplo, si a un niño le pega su padre, este niño cuando sea grande tiene dos alternativas a seguir, la primera es la de dejar esta situación a un lado, su frustración y su pasado atrás, para así continuar con su vida; o, por lo contrario, permitir que esta frustración y sentimientos de rabia, dolor y rencor influyan en los logros de sus metas y lo conviertan en un ser amargo que no sea capaz de obtener sus objetivos, sin darse cuenta de la gran capacidad que tiene como persona de adquirir de manera rápida sus metas. Otro ejemplo que día a día se ve es el de la materia de cálculo, la cual como estudiantes se tiene dos caminos a seguir, la primera pensar que esa profesora es muy difícil, le tiene rabia al alumno, etc, pero este no se da cuenta que lo único que tiene que hacer es estudiar, cambiar ese pensamiento de “difícil” por “fácil”, mientras que la otra alternativa que tenemos es la de estudiar desde un principio y así lograr ese veinte que tanto se espera al inicio de la carrera. Con estos dos ejemplos podemos ver que las personas siempre tienen dos caminos a seguir, el bueno o el malo, el oscuro o el claro, como cada quien lo quiera llamar, o mejor dicho, como cada quien lo vea mejor a su manera, es decir, como ya se ha dicho antes, todos tenemos una manera distinta de pensar y, por lo tanto, un punto de vista completamente distinto al de otras personas, o como se hace mas fácil de entender, todos tenemos una opinión distinta de cada cosa, por ello el dicho “cada persona es un mundo”, ya que cada persona ve la situaciones de la vida de acuerdo a la información que tenga en su cerebro o en el mundo que internamente va creando de acuerdo a sus creencias; ante esto lo mejor es no cegarnos a pensar sólo lo que nosotros creemos y, por el contrario, aprender de lo que los demás también nos dicen, para así no crear barreras en nuestra realidad. Un ejemplo de esta condición es la política, unos dicen que unos son buenos, mientras que los otros dicen que estos son malos, ¿alguien sabe quien es bueno o malo? todavía no se sabe, esa realidad nosotros no la conocemos, pero lo que tenemos que hacer es abrir nuestra mente y ver que piensan tanto los que dicen que son buenos y malos, para así sacar nuestras conclusiones y determinar si alguno esta errado.
Otra muestra que explica claramente todo lo que ya se ha dicho, es la película La Vida es Bella, la cual es un drama que se desarrolla en la Segunda Guerra Mundial, en donde el padre le dice a su pequeño niño que están dentro de un fantástico juego, que día a día él tiene trabajar para así conseguir puntos y ganar un tanque de guerra verdadero que será solo para él, cuando en la realidad de los demás, el niño y su padre eran prisioneros de guerra de los alemanes, y el niño en su mundo era feliz con su juego, veía que él tenía que luchar por su tanque, y no llorar como otros niños que si sentían que estaban en la guerra y temían a los soldados, a los maltratos y a la muerte.
De esto se expone que toda realidad va a depender de lo que pensemos, de nuestro estado físico y psicológico, es por ello que no hace falta ir a un especialista para resolver nuestros problemas, ya que los verdaderos especialistas en resolver las dificultades de nuestra vida somos nosotros mismos, ya que nos conocemos, sabemos y vivimos nuestro pasado y, por lo tanto, somos capaces de conocer mas rápido que sucede en nuestro interior, lo único que tenemos que hacer es conocernos perfectamente como personas y cambiar nuestros pensamientos, para generar realidades positivas que nos faciliten el logro de nuestros objetivos, ya que así es la única manera que podemos superarnos como personas.
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